lavori in...corto
Perchè filmare una storia quando si può scriverla? Perchè scriverla, se la si filmerà?
venerdì, dicembre 21, 2007
martedì, aprile 24, 2007

Como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas. Cada vez más los países serán de escribas y de fábricas de papel y tinta, los escribas de día y las máquinas de noche para imprimir el trabajo de los escribas. Primero las bibliotecas desbordarán de las casas, entonces las municipalidades deciden (ya estamos en la cosa) sacrificar los terrenos de juegos infantiles para ampliar las bibliotecas. Después ceden los teatros, las maternidades, los mataderos, las cantinas, los hospitales. Los pobres aprovechan los libros como ladrillos, los pegan con cemento y hacen paredes de libros y viven en cabañas de libros. Entonces pasa que los libros rebasan las ciudades y entran en los campos, van aplastando los trigales y los campos de girasol, apenas si la dirección de vialidad consigue que las rutas queden despejadas entre dos altísimas paredes de libros. A veces una pared cede y hay espantosas catástrofes automovilísticas. Los escribas trabajan sin tregua porque la humanidad respeta las vocaciones, y los impresores llegan ya a orillas del mar. El presidente de la república habla por teléfono con los presidentes de las repúblicas, y propone inteligentemente precipitar al mar el sobrante de libros, lo cual se cumple al mismo tiempo en todas las costas del mundo. Así los escribas siberianos ven sus impresos precipitados al mar glacial, y los escribas indonesios etcétera. Esto permite a los escribas aumentar su producción, porque en la tierra vuelve a haber espacio para almacenar sus libros. No piensan que el mar tiene fondo, y que en el fondo del mar empiezan a amontonarse los impresos, primero en forma de pasta aglutinante, después en forma de pasta consolidante, y por fin como un piso resistente aunque viscoso que sube diariamente algunos metros y que terminar por llegar a la superficie. Entonces muchas aguas invaden muchas tierras, se produce una nueva distribución de continentes y océanos, y presidentes de diversas repúblicas son sustituídos por lagos y penínsulas, presidentes de otras repúblicas ven abrirse inmensos territorios a sus ambiciones etcétera. El agua marina, puesta con tanta violencia a expandirse, se evapora más que antes, o busca reposo mesclándose con los impresos para formar la pasta aglutinante, al punto que un día los capitanes de los barcos de las grandes rutas advierten que los barcos avanzan lentamente, de treinta nudos bajan a veinte, a quince, y los motores jadean y las hélices se deforman. Por fin todos los barcos se detienen en distintos puntos de los mares, atrapados por la pasta, y los escribas del mundo entero escriben millares de impresos explicando el fenómeno y llenos de una gran alegría. Los presidentes y los capitanes deciden convertir los barcos en islas y casinos, el público va a pie sobre los mares de cartón a las islas y casinos donde orquestas típicas y características amenizan el ambiente climatizado y se baila hasta avanzadas horas de la madrugada. Nuevos impresos se amontonan a orillas del mar, pero es imposible meterlos en la pasta, y así crecen murallas de impresos y nacen montañas a orillas de los antiguos mares. Los escribas comprenden que las fábricas de papel y tinta van a quebrar, y escriben con letra cada vez más menuda, aprovechando hasta los rincones más imperceptibles de cada papel. Cuando se termina la tinta escriben con lápiz etcétera; al terminarse el papel escriben en tablas y baldosas etcétera. Empieza a difundirse la costumbre de intercalar un texto en otro para aprovechar las entrelíneas, o se borra con hojas de afeitar las letras impresas para usar de nuevo el papel. Los escribas trabajan lentamente, pero su número es tan inmenso que los impresos separan ya por completo las tierras de los lechos de los antiguos mares. En la tierra vive precariamente la raza de los escribas, condenada a extinguirse, y en el mar están las islas y los casinos o sea los transatlánticos donde se han refugiado los presidentes de las repúblicas, y donde se celebran grandes fiestas y se cambian mensajes de isla a isla, de presidente a presidente, y de capitán a capitán.
giovedì, marzo 29, 2007

" Paseos por las calles que revientan,
pues las cañerías ya no dan más
por entre edificios que hay que esquivar,
pues se nos vienen encima,
por entre hoscos rostros que nos escrutan y sentencian,
por entre establecimientos cerrados,
mercados cerrados,
cines cerrados,
parques cerrados,
cafeterías cerradas.
Exhibiendo a veces carteles (justificaciones) ya polvorientos,
CERRADO POR REFORMAS,
CERRADO POR REPARACIÓN.
¿Qué tipo de reparación?
¿Cuándo termina dicha reparación, dicha reforma?
¿Cuándo, por lo menos,
empezará?
Cerrado...cerrado...cerrado...
todo cerrado...
Llego, abro los innumerables candados, subo corriendo la improvisada escalera.
Ahí está, ella, aguardándome.
La descubro, retiro la lona y contemplo sus polvorientas y frías dimensiones.
Le quito el polvo y vuelvo a pasarle la mano.
Con pequeñas palmadas limpio su lomo, su base, sus costados.
Me siento, desesperado, feliz, a su lado, frente a ella,
paso las manos por su teclado, y, rápidamente, todo se pone en marcha.
El ta ta, el tintineo, la música comienza, poco a poco, ya más rápido
ahora, a toda velocidad.
Paredes, árboles, calles,
catedrales, rostros y playas,
celdas, mini celdas,
grandes celdas,
noche estrellada, pies
desnudos, pinares, nubes,
centenares, miles,
un millón de cotorras
taburetes y una enredadera.
Todo acude, todo llega, todos vienen.
Los muros se ensanchan, el techo desaparece y, naturalmente, flotas,
flotas, flotas arrancado, arrastrado,
elevado,
llevado, transportado, eternizado,
salvado, en aras, y,
por esa minúscula y constante cadencia,
por esa música,
por ese ta ta incesante."
Reinaldo Arenas
martedì, febbraio 27, 2007
quiero ser nina
Me hubiera gustado vivir en una ciudad en la que las calles fueran de cristal. Sé que resultarìa un poco complicado, pues las gotas de la lluvia favorecen resbalones cuando se camina sobre las aceras.
Esta noche se ha cumplido mi deseo y he vivido en una de esas ciudades. Las casas eran también de cristal, y mientras la luna presidìa el cielo iluminàndolo todo, unos ninos pegaban sus narices en las paredes de sus casas.
Alguien me dio unos golpes a la espalda, Me giré para ver quién era y descubrì al Principito. Sin que me dejara preguntarle nada me dijo:
-Una vez me encontré con un guardavìa que me explicò que los ninos aplastaban su nariz contra los vidrios de los vagones de ferrocarril. Yo le comenté que sòlo los ninos saben lo que quieren y lo que buscan.
De repente me apareciò un senor con una visera roja y azul, y un banderìn envuelto y aparentemente destenido. Mirando la ciudad de cristal dijo, con tono solemne:
- i què suerte tienen !
Los tres seguimos mirando la ciudad mientras sonàbamos con ser una vez màs ninos a los que nos gustarìa pegar la nariz en cualquier cristal.
mercoledì, febbraio 21, 2007
A dos metros del suelo

"Me iporta un pito que las mujeres tenga los senos como magnolias o como pasas de higo ... un cutiz de durazno o de papel de lija ... le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida ... soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en un concurso de zanahorias ... pero eso sí, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo nigún pretexto que no sepan volar ... si no saben volar pierden el tiempo conmigo" Espantapájoros, Olivero Girondo
domenica, febbraio 04, 2007
ACEFALIA

A un señor le cortaron la cabeza, pero como después estalló una huelga y no pudieron enterrarlo, este señor tuvo que seguir viviendo sin cabeza y arreglárselas bien o mal.
En seguida notó que cuatro de los cinco sentidos se le habían ido con la cabeza. Dotado solamente de tacto, pero lleno de buena voluntad, el señor se sentó en un banco de la plaza Lavalle y tocaba las hojas de los árboles una por una, tratando de distinguirlas y nombrarlas. Así, al cabo de varios días pudo tener la certeza de que había juntado sobre sus rodillas una hoja de eucalipto, una de plátano, una de magnolia foscata y una piedrita verde.
Cuando el señor advirtió que esto último era una piedra verde, pasó un par de días muy perplejo. Piedra era correcto y posible, pero no verde. Para probar imaginó que la piedra era roja, y en el mismo momento sintió como una profunda repulsión, un rechazo de esa mentira flagrante, de una piedra roja absolutamente falsa, ya que la piedra era por completo verde y en forma de disco, muy dulce al tacto.
Cuando se dio cuenta de que además la piedra era dulce, el señor pasó cierto tiempo atacado de gran sorpresa. Después optó por la alegría, lo que siempre es preferible, pues se veía que, a semejanza de ciertos insectos que regeneran sus partes cortadas, era capaz de sentir diversamente. Estimulado por el hecho abandonó el banco de la plaza y bajó por la calle Libertad hasta la Avenida de Mayo, donde como es sabido proliferan las frituras originadas en los restaurantes españoles. Enterado de este detalle que le restituía un nuevo sentido, el señor se encaminó vagamente hacia el este o hacia el oeste, pues de eso no estaba seguro, y anduvo infatigable, esperando de un momento a otro oír alguna cosa, ya que el oído era lo único que le faltaba. En efecto, veía un cielo pálido como de amanecer, tocaba sus propias manos con dedos húmedos y uñas que se hincaban en la piel, olía como a sudor y en la boca tenía gusto a metal y a coñac. Sólo le faltaba oír, y justamente entonces oyó, y fue como un recuerdo, porque lo que oía era otra vez las palabras del capellán de la cárcel, palabras de consuelo y esperanza muy hermosas en sí, lástima que con cierto aire de usadas, de dichas muchas veces, de gastadas a fuerza de sonar y sonar.
(J. Cortazar)
domenica, gennaio 21, 2007
sabato, gennaio 06, 2007
sabato, dicembre 30, 2006

La mattina i pensieri degli altri saranno pure confusi, il suo è piuttosto netto: "Se vola via pure questo, stiamo messi male, stiamo". Umberto Sbatocci, venditore di palloncini.
"Se vola via pure questo, stiamo messi male" pensa Sbatocci, ma in silenzio.
Silenzio.
Bimbo afferra palloncino.
Mamma guarda seria.
Bimbo sorride sornione, sogna un altrove con nome e cognome.
Bimbo felice cambia espressione, diventa più alto - o il suolo più basso... no, è proprio il bimbo che si innalza. S'invola per l'aere, mica troppo convinto, con un' aria filosofica, senza paura, senza gioia nè dolore...
(Stefano Bollani)
giovedì, dicembre 21, 2006
martedì, dicembre 19, 2006
mercoledì, novembre 29, 2006
sabato, novembre 11, 2006
venerdì, novembre 10, 2006
Qué necesito

"Un calidoscopio. Una salida de emergencia que conduzca hacia un lugar insospechado. Un soplo de viento tramontana que arrastre la nube gris que tiene Pamplona sobre sí. Una playa en el portal de mi casa. Que la paz mundial se propague a través del efecto mariposa. Que se pare la cuenta atrás. Decisiones inexplicables. Misterio. Historias de agridulces visiones. Aprender a no pensar en algunos momentos. Paz interior y armonía vital. Puntos de inflexión que cambien el rumbo de los acontecimientos cuando todo es monótono. Un arco iris que me permita tele-transportarme. Viajar y conocer. Liberar la realidad del exilio perpetuo al que está sometida desde que el País de las Maravillas se impuso. Flores en mi ventana. Un rayo de sol que entre por la rejilla de la persiana al amanecer y me despierte enfocando al ojo. Una musa permanente o un poco de talento en un frasco pequeño que me salve cuando el estado de barbecho intelectual adolezca. Que desaparezca la rutina prevista a nuestro lado. Desterrar la mediocridad al País de Nunca Jamás. Equilibrio y riesgo. Que la ciencia invente cápsulas de alegría comprimida y las ponga de venta en farmacias. Que los tópicos se autodestruyan. Subir al tejado y contemplar una noche estrellada. Un día soleado en principio. Un té con limón en un vaso de cristal opaco de veinte centímetros con tres cubitos de hielo. Silencio. Un callejón con salidas. Algo punzante que explote los estados-burbuja creados a medida. Una montaña rusa para liberar adrenalina. Curiosidad, inquietud y estados de alerta. Disfrutar de cada minuto para sentirme menos culpable cuando la arena del tiempo resbale entre mis dedos. Independencia rodeada de gente. Que el sol no deje de brillar. Viajar en el tiempo a los sesenta y regresar tras setenta y dos horas. Unos prismáticos para observar a la gente. Coca cola light. Bienestar conmigo misma. Una brújula desimantada. Coincidencias y casualidades como en "Los amantes del círculo polar". Buscar, moverme. Utopías y jugadas perfectas. Inmortalizar cada segundo con fotos en blanco y negro. Una piruleta redonda y roja. Tarta de arándanos, o en su defecto, moras. Aburrimiento con fecha de caducidad. Que las manillas del reloj giren en sentido inverso mil veces y se detengan. Palmeras cocoteras en Burgos. Una pecera llena de champagne. Un cálido atardecer en diciembre. Más vacaciones o trabajos divertidos. Un apartamento en Manhattan aunque tan sólo tenga treinta metros cuadrados. Suprimir del calendario las torturantes tardes de domingo. Un delfín en la bañera. Tres mil metros de papel de pompitas de aire para envolver. Despertarme cada día y ser feliz hasta que vuelvo a la cama. "
(Sara Tobar Postigo)
mercoledì, novembre 01, 2006
lunedì, ottobre 30, 2006
An it was at the age ... Poetry arrived in search of me.I don´t know.
I don´t know where it came from, from winter or a river.
I don´t konw how or when,
no, they were not voices,
they were no words, nor silence,
but from a street I was summoned,
from the branches of hight,
abruptly from the others,
among violent fires or returning alone,
there I was witohut a face and it touched me.
- Pablo Neruda
venerdì, ottobre 27, 2006
Perche un corto?
E noi subito pensiamo nelle imagine visibe, un veloce proceso di scatti continuati, quando veramnete e una imagine quello che ci viene in testa por ogni idea. Allora perche non fare un foto-cortometraggio, perque nella vitta ci sono dei piccoli scatti che ti suggeriscono corti momenti visuti
giovedì, ottobre 26, 2006
Corto - 1. dicesi una cosa che non ha l'estensione che le corrisponde, o di una cosa che è piccola rispetto ad un'altra della stessa specie. //2. di poca durata, stima, o entità. //.... 12. cortometraggio.Cortometraggio - film la cui durata normalmente non supera i 30 min. Deriva il nome appunto dalla lunghezza della pellicola, a sua volta definita nel linguaggio cinematografico appunto "metraggio" (che nei normali film solitamente ammonta a svariate migliaia di metri in relazione al tipo di pellicola ed alla durata del film stesso).
Racconto - narrazione orale o scritta di un fatto realmente accaduto o di pura invenzione.







